CUENTA PÚBLICA DE LA CÁMARA CHILENA DE LA CONSTRUCCIÓN, DELEGACIÓN TEMUCO.

 

Entre los años 2007 y 2008 se trabajaba intensamente en habilitar el acceso norte de Temuco, el hotel Dreams o el nuevo estadio Germán Becker.  
El plazo para ambas obras era ajustado, había que preparar la casa para un Mundial Femenino de Fútbol y nosotros en la Cámara Chilena de La Construcción nos sumamos a los esfuerzos para cumplir con la fecha límite.   
No sólo nos preocupaba no contar con más tiempo, sino también cumplir nuestra labor social, por ejemplo habilitando nuevas dependencias y varios metros cuadrados de hogar para las niñas de Maria Ayuda o el jardín infantil Rukaukantun de Padre las Casas, obras que enorgullecen a la mesa directiva que me tocó presidir. 
Asimismo, durante ese mandato surgió el proyecto del edificio institucional de la CChC, cuyo terreno nos tocó buscar, además de ejecutar la licitación y contratación de la obra. 
En ese entonces, la cuenta pública de la delegación Temuco se daba a conocer a través de un video, parte del cual se puede revisar aquí:

https://youtu.be/nCjUnsp14c0

Según un reportaje del Diario Austral de aquella época y según el Índice de Actividad de la Construcción Regional (Inacor) de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), los niveles exhibidos por La Araucanía entre abril y junio de 2008 la ubicaban dentro de las cuatro regiones del país que  registraron los mejores resultados.

OBRAS DE ALTA COMPLEJIDAD.

Ese levantamiento de datos arrojó que Aysén liderara la actividad de la construcción ese año con un 51,4%. Luego viene Valparaíso con 15,7%, Atacama con 14,8% y La Araucanía, con 14.4%.

De los tres factores con los que se mide el Inacer, el consumo de cemento y el empleo registraron alzas; sin embargo, el tercer factor registró un índice negativo, lo que implica que el permiso de construcción o edificación registró una disminución en este período.

El tema es que una cifra negativa no implica que se estén haciendo menos casas y edificios, ya que los permisos de edificación tienen tres años de duración en cada dirección de obras y no tienen obligación de ejecución inmediata.

Para la Cámara regional, el tema inmobiliario es más complejo que el de las obras de gran envergadura. Para comprenderlo, hay que considerar los factores económicos de la época: Los efectos de la inflación, las tasa de interés, el alza en el precio de los materiales y la reticencia de la gente a endeudarse a largo plazo.

Sin embargo, existía acuerdo en que las señales emitidas por los bancos y las propias inmobiliarias permitían vislumbrar un beneficioso panorama: “Los bancos están ofreciendo productos convenientes y sin traspasos de alzas de interés en su totalidad, mientras que las inmobiliarias tienen promociones adicionales a las permanentes”.

SALA CUNA Y JARDIN INFANTIL PARA PADRE LAS CASAS.

El 19 de junio de 2008 los niños de Villa El Bosque de Padre Las Casas, estaban felices. Era la inauguración de la “Sala Cuna y Jardín Infantil Rukaukantun” que permitió a las familias contar con un lugar seguro para dejarlos durante las largas jornadas de trabajo.
Todo esto gracias a un proyecto de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), que a través de su Corporación Primera Infancia (Coprin) entregó recursos del orden de los $ 400 millones para financiar esta gran obra, la cual benefició a más de 100 niños y sus familias.

 

  “Para nosotros es un orgullo muy grande el poder realizar un aporte como gremio a favor del desarrollo de la educación inicial en los sectores más vulnerables de la sociedad”, señalé en aquella oportunidad a la audiencia presente en el evento.

 

Este es el segundo establecimiento educacional gestionado por la Corporación Primera Infancia de la entidad gremial, siendo el primero en regiones y constituyó una ampliación del compromiso de los empresarios del sector con el desarrollo educacional de los menores en riesgo social.

 

La ceremonia contó con la presencia de las familias favorecidas, del intendente (s) de la Región de la Araucanía, Andrés Jouanet, así como de autoridades comunales, representantes de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) y el presidente nacional del gremio en ese entonces, Luis Nario.

 

La “Sala Cuna y Jardín Infantil Rukaukantun” reflejó también el trabajo conjunto de diversas entidades: como la Municipalidad local que entregó en comodato por un periodo de 25 años el terreno en el que se emplaza el centro, la Isapre Consalud donó su implementación (muebles, materiales didácticos e implementos en general) y cuatro empresas constructoras de la zona que aportaron financiamiento para la construcción del edificio.

 

La Junji, en tanto, fue la encargada de entregar una subvención mensual por cada niño, en relación con su asistencia.

 

Con la inauguración de este segundo establecimiento, son más de 200 menores, y sus respectivas familias, los favorecidos con la política de la Cámara Chilena de la Construcción de entregar educación de calidad desde la primera infancia.

 

“Esta sala cuna y jardín infantil es otro ejemplo de cómo la alianza público-privada termina entregando frutos que benefician a todos. En este caso, el aporte del gremio y del municipio, unido al convenio de subvención con la Junji, han permitido hacer realidad esta obra, que es producto del sueño y el esfuerzo de muchos, especialmente de esta región”, señaló Luis Nario, presidente de la CChC, al inaugurar las dependencias.

 

“A través de estos proyectos impulsados por la Red Social de la Cámara Chilena de la Construcción, queremos contribuir a generar un modelo educacional que sirva de inspiración para romper el círculo de la pobreza”, agregó Nario.

La “Sala Cuna y Jardín Infantil Rukaukantun” atiende a más de 100 niños: cuenta con dos salas para lactantes y otras dos salas para párvulos, así como con una sala de amamantamiento, un patio cerrado de 100 mt2 para juegos, cuatro bodegas para distintos usos y un patio exterior equipados con juegos infantiles, entre otras instalaciones.

 

La Corporación Primera Infancia fue creada a partir de un acuerdo del Consejo Nacional de la CChC del año 2005, que estableció que el gremio de la construcción debía colaborar al desarrollo de la educación inicial en los sectores más vulnerables del país